Enero suele llegar con fuerza y queremos renovarlo TODO
- El año.
- Las listas en que escribimos nuestros nuevos (o antiguos) propósitos.
- La energía que nos impulsa y nos llena de vida.
Así que, nos sentimos presionados porque queremos hacer todo mejor, organizarnos más, llegar a todo y, muy importante, no repetir los “errores” del año anterior.
Todo esto está muy bien, pero… ¡Qué pocas veces nos paramos a pensar en algo tan importante como: ¿Desde dónde estamos intentando mejorar nuestra vida?!
Enero no siempre empieza con energía (¡Y no pasa nada!)
No todo el mundo arranca el año con tanta motivación. Muchas personas llegan a enero cansadas por diferentes motivos como pueden ser:
Las fiestas.
El cierre de un año con todos sus trabajos y rutinas y que ha demandado conciliaciones.
Y aun así, parece que enero exige entusiasmo, claridad y fuerza de voluntad inquebrantable…
Si este no es tu caso ¡Tranquilidad, no hay nada malo en ello! ¡Respeta tus ritmos!
El error más común al marcarse objetivos
Uno de los errores más habituales es no ser realistas porque no tenemos en cuenta el momento vital en que estamos:
Agotados.
Con apenas margen para realizar cambios profundos.
Comparándonos con otras personas sin ver su contexto…
Entonces aparece la frustración.
No porque no seamos capaces, sino porque estamos pidiéndonos más de lo que podemos sostener.
Antes de marcar objetivos, revisa tu punto de partida
Antes de pensar qué quieres conseguir en 2026, quizá conviene preguntarte:
- ¿Cómo estás ahora mismo?
- ¿Con cuánta energía cuentas?
- ¿Conoces qué áreas de tu vida están más cargadas?
- ¿Qué necesitas antes de avanzar?
A veces, el verdadero objetivo no es sumar, sino dejar de exigirnos tanto. Porque mejorar tu vida no debería ir en contra de tu salud mental.
Objetivos que nos cuidan y nos hacen sentir bien
No todos los objetivos tienen que ser sublimes, de esos que transforman la vida y han de ser cumplidos estrictamente, al 100 %.
A veces, un buen objetivo es simplemente hacer las cosas un poco más amables.
Por ejemplo:
- Dormir mejor algunos días.
- Organizarte de una forma más realista.
- Tener más ratos de calma.
- Bajar el nivel de autoexigencia.
Son objetivos pequeños y flexibles, pero valiosos y siempre se pueden adaptar a uno mismo.
Además, por su propia naturaleza saludable, se pueden mantener en el tiempo y no se abandonan por ser impracticables y antipáticos.
Menos exigencia también puede suponer avanzar
Estamos acostumbrados a pensar que avanzar es hacer más, mejor, a mayor velocidad y con una constancia infatigable. Pero muchas veces avanzar es justo lo contrario y se trata de:
- Decir que no.
- Saber cancelar planes.
- Ajustar expectativas.
- Cambiar de idea.
En definitiva, es elegir lo que quieres y también lo que no quieres hacer. Es escucharte para cuidarte.
¿Y si no cumples tus objetivos?
Puede pasar. De hecho, pasa muchas veces.
No cumplir un objetivo no significa fracasar y puede significar que algo necesita revisarse para luego volver a intentarlo..
No has fracasado. lo que puede haber pasado es que:
Ese momento no era el apropiado.
El objetivo no se ajustaba a tus posibilidades reales.
O simplemente, quizá necesitabas otra cosa.
Cambiar de rumbo también es una forma de autocuidado.
Este año no tiene por qué ser perfecto, tiene que ser habitable. No hace falta que 2026 sea espectacular, ni productivo, ni ejemplar, ni “Sublime sin interrupción”
Eso sí ¡no te debe sobrepasar! Debes sentir que puedes con tus proyectos y objetivos. Porque tú estás por encima de ellos.
Es muy importante que este año, el cuidarte, no sea una tarea secundaria, siempre por detrás de tu lista infinita de exigencias. Intenta que “mejorar” tu vida no implique perderte a ti.
Un ejercicio sencillo para empezar 2026 con equilibrio
Antes de escribir tu lista de objetivos, prueba esto:
- Anota todo lo que ya estás manteniendo y que te supone un esfuerzo en tu día a día.
- Señala qué cosas notas que consumen tu energía.
- Marca aquellas cargas de tu mochila que te gustaría aligerar este año.
A partir de ahí, piensa:
¿Hay algo que me está atrapando y que puedo “soltar”?
¿Es necesario exigirme tanto en….?
¿Qué quiero cuidar más de mí para sentirme mejor?
Piensa que, a veces, el cambio consiste en quitarse peso de encima, no en aumentarlo. Por esto, es necesario parar y escucharnos a nosotros mismos.
Si llevas tiempo cansado, con la sensación de que te has dedicado a hacer y hacer y te has olvidado de sentir, quizá no necesitas marcarte más objetivos, sino ser sincero contigo mismo y respetar tus deseos.
Tu mejor objetivo para este año puede ser cuidar tu salud mental. ¡Y empezar a hacerlo posible cuanto antes! El camino es entender qué es lo que te pesa y exige demasiado y descubrir qué necesitas ahora mismo.
Es posible que, al leer este artículo, hayas sentido que algo de todo esto va contigo. Si es así: ¡no lo ignores!
Pedir ayuda no es un fracaso, es una forma de cuidarte. En Evolma te acompañamos a ordenar, entender y aliviar todo eso que hoy te desborda, para que 2026 no sea UN año más que pasar, sino EL año en que empiezo a vivir más equilibradamente.
¡Estamos al otro lado.!
Regina






